
Para empezar lo primero que hay que decir es que las apariencias engañan, el de los secretos y mentiras, es que muchos naufragan en él. Este desencuentro con uno mismo lleva a que si no somos uno mismo nos veremos metidos en un gran problema porque si algo se de las apariencias es que tienen piernas cortas. Y no es extraño, porque las reglas, no están escritas, y las experiencias ajenas muy difícilmente sirven.
Llegamos a estar enamorados de dos personas a la vez, a odiar y apreciar al mismo tiempo a un mismo individuo.
Al cabo de los años, vivimos circunstancias en que es más sensato y conveniente "maquillar" nuestro comportamiento, adecuarlo al contexto, ocultar nuestros verdaderos sentimientos, moderarnos en nuestras respuestas.